Loco o bipolar

Diario de una persona que a los 16 de pronto enloqueció, luego a los 40 cree descubrir que es bipolar y en este momento con casi medio siglo en este mundo, no tiene claro que es lo que tiene.

miércoles, 28 de junio de 2017

Como ha sido mi vivir con un problema mental




Como ha sido mi vivir con un problema mental



Sufro de algo, no se bien de que, yo lo llamo: Sentimientos encontrados, los que me hacen sentir emociones que muchas veces no están relacionadas con lo que mi entorno me ofrece. 

Lo que me sucede respecto a mi problema de la cabeza es lo siguiente: Puedo sentirme eufórico y bastante alegre, después de haber tenido una gran pérdida sentimental; como también sentir una gran tristeza lo que comúnmente se llama depresión, a pesar de haber logrado un objetivo importante en la vida, que para otra persona podría ser claramente un motivo para estar feliz.

Que esta situación se deba a que sufro de una enfermedad y/o de un trastorno mental o que simplemente no tenga ningún problema con mi cerebro y que haya tenido crisis por problemas personales, es algo que no tengo claro, sobre todo cuando la información al respecto cada vez ofrece versiones contradictorias. Trato de guiarme por lo que siento y por las experiencias que he tenido, pero mis apreciaciones muchas veces van en contra-vía a lo que se afirma en mucho de lo que he podido encontrar en la red, como artículos médicos que dicen tener argumentaciones y sustentos fuertes, basados en teorías manejadas por muchas personas y que estarían soportadas por evidencias médicas.

En el año de 1983 cuando tenía 16 años, sufrí de una crisis mental la cual me llevo a actuar de forma poco lógica, lo que, para el común de las personas, se puede decir que llegué a un estado de locura o de desequilibrio mental, mis razonamientos eran bastante confusos y aunque para mi significaron en esos días, que había encontrado la explicación a todos los interrogantes filosóficos, para las demás personas eran unos razonamientos absurdos o mejor dicho eran idioteces.

Este desorden mental pudo deberse a problemas de adaptación a situaciones de la vida, ya que salí de mi hogar materno y pasé a vivir en otro entorno, en otra ciudad: Dejando amigos, dejando novia y dejando una comodidad de la que había disfrutado en mis primeros 16 años de vida.

Por algo intrínseco o externo llegué a un estado de desorden en mis actuaciones; Como opción para remediar la situación fui remitido donde un psiquiatra, el cual ordenó se me internara en un centro para personas con desórdenes mentales, que en esos días se le llamaba clínica de reposo, para no llamarla como el común de las personas conocen como manicomio.

Allí después de varias semanas de tratamiento, con base en fuertes medicinas que me mantenían como dormido o como denomino yo: Como un zombi, donde fui poco a poco volviendo a razonar y actuar como la mayoría de las personas, después de esto fui dado de alta y regresé a mi cotidianidad, con la prescripción de una gran cantidad y variedad de medicinas que me afectaban en la forma de sentir como también físicamente.

El doctor que me atendió me dijo una frase que siempre martilla mi mente, "estas enfermo y debes tomar medicamentos para el cerebro por el resto de tu vida", por varios meses de pronto cerca del año, pero no más de ahí, cumplí con las prescripciones y acudí a los controles rutinarios, pero debido a que me sentía muy mal, no sé si por los efectos primarios y secundarios de las drogas psiquiátricas o porque había mutado a un sentimiento de depresión profundo, tome la determinación de dejar de tajo todo lo que se me había recetado y trate de vivir mi vida sin medicamentos para la cabeza.

Para mi había pasado por una gran mala experiencia, pero decidí que debía continuar con mi vida y de ser posible hacer realidad los sueños que tenia de niño y de adolescente, aunque pensaba que de pronto podía enloquecerme de nuevo o incluso que existía la posibilidad de llegar a un estado de locura irremediable.

Durante mucho tiempo conviví con ciertos desbalances mentales sin darme cuenta que los tenía, o más bien sabiendo que padecía de algo, pero tratando de no darle mucha importancia, por lo que no me atormentaba demasiado por ello.

Creo que después de varios años de pronto unos 10, dentro de lo que recuerdo no sentí desbalances fuertes, aunque de pronto recuerdo que tenía periodos donde estaba lo que se puede denominar deprimido, como también de ciertos periodos en que hacía cosas de forma apresurada e impulsiva, que después analizaba que no habían sido muy convenientes.

A pesar del episodio de locura sufrido, pude volver a tener una vida dentro de lo que se puede decir normal o promedio, pude realizar y terminar estudios universitarios y me gradué para el año de 1991.

Después entre a trabajar en una empresa, desempeñándome en mi campo profesional con unos buenos ingresos, lo cual me permitió hacer una nueva familia al lado de una esposa y mis dos hijos.

Posteriormente no tengo bien claro la fecha pero fue hacia el año de 1995 o de pronto un año o dos más; donde vine a tener otra crisis no tan fuerte como la primera, cuyos síntomas fueron similares a los que tuve antes de entrar en mi crisis mayor, al sentir que me acercaba a unos sentimientos que para mí eran hacia un estado de locura, al cual no quería llegar, por lo que decidí acudir donde otro médico que me ayudara con mi problema y me permitiera volver a una normalidad, volví de nuevo a tratamiento esta vez con un protocolo dual de psicoterapia y de drogas psiquiátricas, que me permitieron de nuevo volver a una situación normal, a pesar que de nuevo este médico no me dijo que dejara los medicamentos, de nuevo los descontinué y no volví a su consultorio.

Después hacia el año 2007 aproximadamente, cuando llegue a mis 40 empecé de nuevo a sufrir de altibajos emocionales de intensidad media que me acercaban a lo que sentí en mi crisis mayor, de nuevo pensé en acudir a pedir ayuda médica, pero como ese momento coincidió con la disponibilidad y popularidad aquí en mi país de un nuevo medio de información como es la red de Internet, antes de pedir esa ayuda acudí primero a la búsqueda de información sobre cual era la causa de mis problemas mentales, donde descubrí tanto páginas web como también blogs, foros y algunos artículos científicos que se publicaban para no científicos, de muchos temas relacionados con problemas mentales por lo que me dedique a buscar y leer mucho para correlacionar lo que había sentido en mi crisis y en mis desbalances con lo que otros habían sentido y con las clasificaciones que habían hecho otras personas para este tipo de sentimientos.

Vine a encontrar que de acuerdo con muchos sitios de la red, tanto desde el punto de vista de los pacientes como del lado médico que lo que yo había sentido y que venía sintiendo se correspondía con lo que en un tiempo anterior se llegó a llamar psicosis maníaco depresiva, que en ese tiempo se le había dado un nuevo nombre que era el de trastorno bipolar, el cual tenía varias subdivisiones de acuerdo con la severidad de los síntomas, que para mi caso era el de tipo I, que implicaba el haber llegado a un estado de desorden mental agudo, de locura temporal, de delirio o como de acuerdo a los términos psiquiátricos del momento un estado psicótico.

Los artículos que eran a favor de la psiquiatría, hablaban de que la única forma de estar bien y de poder desempeñarse de forma adecuada para una persona que sufre de problemas mentales era la prescripción de medicamentos, muchos sitios de internet tenían publicidad de ciertos medicamentos con marcas comerciales, los cuales se deberían tomar de forma constante es decir estar medicado de por vida, que era lo mismo que me dijo el primer psiquiatra que me trató.

Participé en foros con otros afectados de problemas parecidos y encontraba que en la mayoría de ellos las personas aceptaban y daban por hecho que la única opción era estar medicado a pesar que en general se decían libres de los síntomas más fuertes de los problemas mentales, pero decían no sentirse bien del todo, se encontraba versiones de personas que decían que nunca se sentían bien tanto si tomaban o no tomaban medicamentos y que la vida para ellos no era nada agradable.

Leí varios blogs de personas que habían entrado en fuertes estados psicóticos o en fuertes estados de depresión donde narraban cuestiones bastante escabrosas o historias que rayaban en el límite de la realidad y de un estado de desorden de ideas, en esos días se encontraban fácilmente este tipo de entradas, últimamente es difícil para mí dar con este tipo de blogs. no sé si por la censura que se pueda estar haciendo en la red o porque las personas con estas alteraciones, ya no acuden a este medio para publicar estas situaciones, las entradas que leí en esos días ya no se pueden encontrar en línea, porque fueron eliminadas y sus autores no siguieron escribiendo y/o mutaron o cambiaron sus blogs, a pesar que siempre se publicaba con perfiles anónimos.

También encontré otro tipo de blogs donde se hablaba de las experiencias traumáticas, pero no desde un punto de vista tan fuerte, ni tan crudo, este tipo de blogs ha ido evolucionando poco a poco y muchos de estos blogs todavía están vigentes, se actualizan y algunos están en los enlaces de este blog.

A partir del año 2009 me inicié como bloguero aquí en la internet, y he ido dejando mi forma de ver la situación mía y de lo que se habla sobre los problemas mentales, inicialmente era partidario de definir mi situación como una persona afectada de una enfermedad mental denominada trastorno bipolar del tipo 1, me identifiqué plenamente dentro de este grupo y es más mi blog pasó a llamarse como vivo con mi trastorno bipolar, acepté que lo mejor para convivir con esta "enfermedad" era tomar medicinas que la controlen. Pude identificarme con los blogueros que escribían los más crudos relatos, los cuales narraban historias similares o de un estilo a lo que pude haber sufrido en mi más fuerte crisis, como también de los blogueros que hablaban de sus experiencias de un punto de vista más suave, los cuales se clasificaban todos como bipolares, por lo tanto, decidí que yo también encajaba en esta definición, me etiqueté entonces como bipolar y comencé también con mi propio blog.

Pasó un cierto tiempo de estar en este mundo de las redes y de compartir mi experiencia por este medio, antes de decidir acudir nuevamente donde un psiquiatra, porque para mi forma de ver las cosas era posible que pudiera seguir mi vida sin tener que tomar tanta medicina, pero en esos días empecé a sentir nuevamente fuertes desbalances que me estaban ya causando problemas personales, por lo que decidí de nuevo volver a consulta, esta vez acudí estando en un periodo de eutimia, pero después de haber sufrido varios desbalances que me habían hecho sentir realmente mal, cuando le narre mis síntomas al médico de una me clasificó como paciente que sufre de trastorno bipolar y como siempre se me dijo que debía tomar medicinas de forma constante para estar mejor, de nuevo volví a estar medicado y convencido que esta era la alternativa a tomar, comencé esta vez con unas medicinas que no me hacían sentir tan mal, como las que tome en las dos oportunidades anteriores, por lo que acepté la situación y estuve muy juicioso durante varios años, además que no se si por el efecto de estas medicinas o por la evolución normal de mi problema, vine a sentir que sufría de menos desbalances y que estos eran más suaves o que si trataba de desbalancearme volvía fácilmente a un estado equilibrado.

Entre la información que se encuentra en internet existe una con una tendencia llamada antipsiquiatría la cual está en contra de la forma de ver y de como tratar los problemas mentales que aplica la psiquiatría, en esta tendencia se pueden encontrar críticas con un buen sustento argumentativo, como también en esta tendencia se encuentra una negación completa de los problemas mentales y de la visión científica de la medicina, donde en algunos casos se va hacia el otro extremo negando los avances científicos de la humanidad y buscando un retorno a un pasado donde las situaciones se manejaban con base en conceptos religiosos, a pesar de criticar mostrando casos concretos donde se ha manejado mal la situación de los pacientes afectados con problemas mentales, la solución que plantean considero no ayuda mucho pues predican que se debe cambiar lo que ellos denominan una manipulación moderna por parte de la psiquiatría, por una manipulación basada en preceptos de fe, lo que tampoco es una solución razonable a mi modo de ver.

Hace ya varios años he ido mutando en mi forma de ver la situación respecto a mi problema mental, me he acercado a una visión de ciertos psiquiatras que plantean que se ha hecho un desarrollo interesante en el manejo de los problemas mentales, pero que ha habido un mal manejo en la mayoría de las situaciones de las personas que sufren problemas mentales, no por falta de recursos científicos, si no por un uso desmedido y descontrolado de sustancias que afectan el funcionamiento mental, que en casos concretos pueden ser de ayuda, pero que se están usando para situaciones que pueden considerarse actuaciones normales de las personas pero que se han catalogado mal como enfermedades mentales y en vez de ser herramientas que ayuden a solucionar problemas mentales se han convertido en sustancias que le están provocando daños a muchas personas que realmente no requieren de este tipo de sustancias.

En la forma como me he sentido en el avance de mi vida aquí en este mundo siento a veces que los medicamentos que he tomado me han ayudado ya que han hecho revertir sentimientos que he considerado anormales, pero también he sentido que he podido ser una víctima de la psiquiatría y que he tomado fuertes sustancias para afectar mi mente y que pudieron hacerme daño.

En este momento estoy en un dilema, siento que mi situación es buena, que he podido sobrevivir a un entorno negativo a pesar que sufro de un trastorno mental que sé que sufro y que para mí es real, pero he sido engañado por la psiquiatría moderna de corte mercantilista, he encontrado que de pronto los medicamentos pueden ayudar a tratar ciertos trastornos, pero que no existe un buen desarrollo científico al respecto y no se está avanzando, pues los esfuerzos se están canalizando sobre falsas situaciones, porque lo que se quiere es ganar dinero, mantener una industria que se basa crear y curar falsas enfermedades, donde los realmente enfermos no importan, pues constituyen una minoría dentro del nicho de mercado actual por lo que no representan posibilidades de negocios lucrativos.

Dentro de las conclusiones que he podido sacar entre lo que he sentido y lo que he encontrado en muchos de los planteamientos de psiquiatras que pienso son de corte humano, es que para problemas mentales como los que me afectan existe una forma de atacarlos que puede ser un manejo farmacológico para los estados extremos y cuya utilidad no está demostrada para prevenir nuevas crisis, las cuales lo más probable es que se sigan presentando se tome o no medicamentos, que para el manejo del día a día de estos trastornos lo más probable es que sea más dañino tomar medicamentos, que puede ayudar más tener un buen entorno y unas condiciones sociales y familiares positivas, que los trastornos seguirán su curso pudiendo empeorar o mejorar, pero en este momento no se tiene un protocolo médico comprobado, para controlar realmente la situación, aunque se afirme por muchos lo contrario.

Pienso que el hecho de que no esté perdido para este mundo, no se debe a los medicamentos que he tomado, que de pronto me han dado alivio en situaciones extremas, sino a que he podido contar con personas que me acompañan y que han sido mi apoyo, que han podido seguir conmigo a pesar que he actuado de forma anormal y que les he afectado, también que afortunadamente el curso de mi trastorno no ha sido tan grave que no me han llevado a convertirme en una persona con unas capacidades mentales fuertemente disminuidas, por lo que puedo comportarme y estar en esta sociedad como una persona que se considera normal o promedio, aunque para algunos soy un tipo raro.

Sea que tenga trastorno bipolar u otra condición, he logrado sobrevivir a esta durante 50 años porque parece que uno nace con ciertas características y las puede modificar o modular pero no eliminar y son parte de la forma de ser de uno como persona.

viernes, 24 de febrero de 2017

Sobre el suicidio de Robin Williams (un bipolar famoso) 11 de agosto de 2014, Paradise Cay, California, Estados Unidos



En días pasados, publiqué un post sobre el suicidio de Robin Williams, en el analizaba el por qué una persona que lo tenía como se dice todo, decide por su propia mano dejar este mundo.1.

De Robin Williams se decía que tenía el don bipolar y había estado últimamente deprimido, encontré una foto de él de hace pocos días antes de su muerte, donde se le puede notar su depresión:

Una foto de Robin Williams en sus últimos días

Al parecer no le sirvió ser exitoso, tener fama, dinero, compañeros, al parecer una familia y amigos que lo rodeaban y apoyaban, para mi forma de ver la situación, tenía un problema mental muy grave que finalmente lo llevó a tomar esta decisión.

Se ha dicho que durante un tiempo fue adicto al alcohol y las drogas, pero, según lo dijo él mismo: Estaba controlado últimamente, aunque, algunos medios periodísticos dicen que había recaído en la adicción al alcohol y de pronto a otros psicoactivos.

Se barajan muchas posibilidades de las causas que desencadenaron el hecho de que Robin Williams haya llegado al suicidio, que van desde las que muestran los medios sensacionalistas que afirman que se debió que había recaído en el alcohol y las drogas, cosa que él negaba al declararse sobrio últimamente, donde ademas se enfocan mas en la forma como se quito la vida, describiendo las situaciones macabras que conllevaron físicamente a su muerte, que en un análisis mas humano de las causas de su suicidio.

Tener bipolaridad
u otros problemas mentales es algo que nos puede adelantar la partida de este mundo, es algo de lo que debemos estar conscientes: Es posible que cuando se llega a un estado extremo, irnos repentinamente sin realmente quererlo, solo en un arranque por un estado de crisis, en el caso de Robin pudo ser la causa que le ayudó a tomar esta decisión aunque también tenía otro tipo de problemas mentales diferentes a la bipolaridad que pudieron hacerle tomar esta terrible determinación.

Hace poco Susan Schneider Williams, la pareja de Robin en el momento de la muerte, publicó la carta donde explica la causa mas probable que llevó a Robin a tomar la decisión del suicidio y es que el artista no quería convertirse en una carga para las personas allegadas porque además de sentir fuertes depresiones, presentía que perdería la razón en los próximos días, ya que tenía síntomas similares al mal de Parkinson, como también sentía que se desconectaba de la realidad por momentos, esto probablemente se deba a que estaba sufriendo de un síndrome de demencia el cual se diagnosticó póstumamente en el estudio forense.2.

Según comento su esposa "Hemos tenido una respuesta. Mi corazón se llenó de esperanza. Pero de alguna manera sabía que Robin no se lo creía. Robin estaba perdiendo la cabeza y él era consciente de ello”.

Sea como fuese la muerte de este famoso probablemente se debió a los problemas mentales que sufría, sin embargo, se puede decir que esta persona vivió plenamente ya que tuvo todo lo que cualquiera podría desear, el hecho de morir por suicidio fue un hecho más que le ayudó a ganar resonancia ante los demás y acrecentar mas su fama, porque de no haber sido así, sus días finales habrían sido los de un viejo afectado por demencia el cual se habría deteriorado día tras día, hasta el momento final, lo cual no habría sido una noticia tan mencionada.

1. Post donde sin la información de la autopsia se analiza porque decidió suicidarse Robin Williams.  http://unbipolarmas.blogspot.com.co/2014/08/muere-el-actor-robin-williams-los-63.html
2. Carta enviada por la viuda de Robin Williamns a la revista Neurology http://www.neurology.org/content/87/13/1308.full

viernes, 17 de febrero de 2017

No considero que una persona con trastorno bipolar, deba estar todo el tiempo sometida a una fuerte medicación


Realmente no considero que una persona afectada por un trastorno mental como el trastorno bipolar deba estar todo el tiempo sometida a una fuerte medicación, aunque no descarto que deba someterse a tratamientos farmacológicos, opino que estos deben ser temporales y de ser necesario su uso de forma crónica, que se usen en dosis controladas y mínimas, esto porque en muchos casos se reciben una variedad de compuestos (polimedicación), donde después de haber salido de una crisis y habiéndola superado se pierde la capacidad de afrontar la vida por  misma y la persona se convierte en alguien que vive de acuerdo con lo que la medicación le produzca en cada instante de su quehacer cotidiano, es probable que las crisis mentales puedan convertir a quien las afecta en una persona con capacidades disminuidas, si se hace una comparación a como era antes de las crisis; sin embargo, esto depende del trastorno mental que se tenga y la fuerza en que se presenten las crisis, en muchas situaciones la persona puede llegar a estar igual a como se desempeñaba antes de una crisis mental; se considera que las medicinas no recuperan las capacidades mentales disminuidas si estas se presentan debidas a un trastorno mental, ya que estas no actúan como cura, si no como paliativo. 

Polimedicación para el trastorno bipolar


Si alguien que sufre de trastorno bipolar lee estas líneas ha pasado por un episodio maníaco de tipo fuerte denominado técnicamente como un episodio psicótico, muy parecido a un estado psicotico de una persona afectada por esquizofrenia y del cual no se diferencia sustancialmente, o como se puede decir por muchas personas que se tuvo un episodio de locura temporal, sabe que en esa vorágine donde se siente relativamente bien y principalmente de todo menos enfermo, donde se cree en esos momentos que se está sano y que enfermo se estaba antes, dondse percibe la medicación como la culpable de devolverte a un estado anterior donde todo es gris, estando en este estado se querrá de todo menos de tomar medicinas y no se estará dispuesto a tomarlas, por eso se critica a muchas personas cuando no quieren tomar tanta medicación y se les acusa que en ese momento piensan así porque están en un estado de manía aunque ya se haya superado este. Yo sentí claramente en mi primer episodio que no necesitaba de las medicinas para estar bien, sin embargo, después de superada la crisis y aun sintiéndome mal debido a estar sometido a fuertes calmantes acepté y aun lo acepto que fue necesario en esos momentos estar sometido a un tratamiento farmacológico. 

Considero que cuando se está en crisis nuestras actuaciones no son las más adecuadas y gracias a un insight (presentimiento) que he adquirido, sé cuando me estoy acercando a un estado anormal, entiendo claramente que entrar en un estado de manía no es bueno y es un síntoma claro de que mi trastorno me está afectando, por lo que debo acudir a pedir ayuda y de ser necesario a medicarme para eliminar este síntoma, también he aprendido a reconocer claramente cuando me encuentro en estado estable y que es posible actuar de forma adecuada sin necesidad de tomar medicinas o tomando muy pocas.  

Creer que si se lleva el tratamiento médico disciplinadamente la persona estará a salvo de las idas y venidas de la enfermedad es un error que creo que todos hemos cometido alguna vez. Lo que ocurre es que estas “altas expectativas” crean descontento o incluso frustración cuando no las vemos cumplidas, esto es un sofisma para decir que las medicinas si funcionan la mayoría de las veces y hay que estar medicado con medidas preventivas porque si no la enfermedad no se controla, considero que las medicinas no funcionan como medidas preventivas, las medicinas funcionan controlando ciertos  aspectos de la persona, para algunas y en determinadas condiciones puede ser necesario tomarlas de forma crónica y ser necesarias para poder la persona estar mejor que si no se toman; mi forma de ver las cosas lo puedo definir con la siguiente analogía, una persona que tiende a tener la presión alta debe tomar de forma crónica una medicina que provoca que su presión se mantenga en un nivel menor que si no la toma, una persona que tiende a estar agitada constantemente y que este síntoma no puede eliminarse de forma diferente a tomar un calmante que lo mantenga lento o apagado podría tener la obligación de tomar este calmante durante el resto de su vida, pero si se lograra por otros métodos que la persona pueda manejar su agitación y poder vivir de una forma aceptable a pesar de sentirse algo agitado, podría estar mejor sin tomar medicinas para calmarlo, un caso típico de un problema mental de lo mas grave (esquizofrenia) se tiene cuando una persona escucha voces, sobre las cuales se ha demostrado que con ciertos medicamentos pueden dejar de escucharlas, sin embargo, existen personas que escuchan voces y pueden convivir relativamente bien con esta situación y logran tener una vida aceptable a pesar de este síntoma indeseable. 

Soy del concepto de que: el tratamiento farmacológico para el trastorno bipolar no es preventivo, si no que es paliativo. Realmente no creo que una persona deba estar todo el tiempo sometida a una fuerte medicación, donde a veces se reciben una diversidad de compuestos al mismo tiempo (polimedicación), donde después de haber salido de una crisis y habiéndola superado se pierde la capacidad de afrontar la vida por  misma y la persona se convierte en alguien que vive de acuerdo con lo que la medicación le produzca en cada instante de su quehacer cotidiano, es probable que las crisis mentales puedan convertir a quien las afecta en una persona con capacidades disminuidas, si se hace una comparación a como se era antes estas, sin embargo, esto depende del trastorno mental que se tenga y la fuerza en que se presenten las crisis, se considera que las medicinas no recuperan estas capacidades, ya que estas no sirven como cura si no como paliativo que controlan síntomas, por lo tanto hay que adaptarse a vivir con esta merma de capacidades. 

Según como he venido viendo las medicinas para tratar problemas mentales me suscribo a una definición poco aceptada por la mayoría, en la cual se define que estas medicinas son básicamente psicofármacos que caben en dos tipos principales o son sustancias calmantes o son sustancias estimulantes las cuales actúan directamente sobre el funcionamiento de la mente de las personas modificando la forma en que funciona el cerebro y de esta manera producen alteraciones en el pensamiento, el sentimiento y la conducta, ademas estos medicamentos o psicofármacos ejercen sus efectos en cualquier persona que los tome, independientemente de si tienen o no una condición mental, sin embargo, los efectos psicoactivos producidas por algunos fármacos son médicamente útiles en situaciones específicas, actuando como se dice de paliativos al crear un estado cerebral alterado que puede suprimir o sustituir síntomas problemáticos en personas con manifestaciones de problemas mentales y de comportamiento; un ejemplo claro es el que se presenta cuando una persona afectada de trastorno bipolar llega a una crisis y la persona está en un estado de manía intensa, que es lo mismo que un estado de locura temporal, mediante psicofármacos de tipo de calmantes la pueden llevar a un estado de calma inducido que es preferible al estado alterado producido por una crisis de un trastorno mental. 

Resultado de imagen para Trastorno bipolar o maníaco depresión
No me considero un experto en medicina, ni pretendo demostrar teorías científicas sobre problemas mentales, hablo con base en las hipótesis que han publicado personas que considero poseen buenos conocimientos en el tratamiento de problemas mentales y que las comparo con lo que he sentido en mi quehacer cotidiano, dado que he experimentado las diferentes opciones como lo es estar o no estar medicado con fuertes psicofármacos en años anteriores entre hace 35 años hasta hace unos 8 añoscomo también en los últimos 8 años donde he estado medicado de forma crónica con unos psicofármacos menos fuertes y en dosis menores o he suspendido dicha medicación. 

Gracias a mi experiencia con estos sentimientos encontrados que me afectan, he descubierto que el sentirme bien no depende de estar o no medicado, o mejor dicho no depende de estar afectado o no por un trastorno mental, el diario vivir y la forma en que afronto la vida y las condiciones en las que transcurre mi vida son las que me hacen sentir bien o mal, los síntomas de mi problema mental cuando estos aparecen son un factor entre varios que pueden hacerme sentir mal, aunque también hay que decirlo han hecho que me haya sentido bien sin que haya debido estarlo, por esto mismo pienso que este problema mental que me afecta algunas veces deba convertirse en un estado de constante problema al tener que tomar diariamente unas medicinas que me cambian la forma de actuar en todo momento. 

Con base en lo que he vivido me inclino por pensar que lo mío no es un problema menor, que requiere de pronto de ayuda externa y del uso de químicos, pero en este momento no se tiene un protocolo científicamente probado y claro para mi tratamiento y lo que hago es con base en lo vivido: He definido mi forma de tratarme, tratando de estar un máximo de tiempo libre de sustancias externas toxicas pero de pronto necesarias en algunos momentos. Bien sea que realmente no tenga ninguna enfermedad y solo sea un problema de adaptación pero he sufrido por comportamientos que he tenido, que no son muy comunes, que no están bien vistos, que han afectado a otros y a mí mismo, por lo que he necesitado de algo que me ayude a corregirlos, en algunas oportunidades, ese algo que ha sido llamado como se quiera: Medicinas, drogas, psicofármacos o psicoactivos, han hecho que me pueda sentir mejor de ciertas características de mi comportamiento y que actué más normalmente ante la sociedad, pero sin excluir sus efectos malucos.  En mi caso creo que si tengo un problema mental, que se puede decir grave, que necesito ayuda externa y tomar fuertes psicofármacos en los episodios de crisis, que afortunadamente han sido muy pocos, sin embargo, he sentido también que he podido vivir relativamente bien, sin tomar medicinas cuando tengo periodos de estabilidad emocional, que es la mayor parte del tiempo o tomando un mínimo de estas cuando tengo desbalances leves para evitar llegar a una crisis.