Loco o bipolar

Diario de una persona que a los 16 de pronto enloqueció, luego a los 40 cree descubrir que es bipolar y en este momento con casi medio siglo en este mundo, no tiene claro que es lo que tiene.

miércoles, 9 de septiembre de 2015

Trastorno bipolar o maníaco depresión

Como he expresado anteriormente no sé bien como denominar a lo que me pasa, en lo que se refiere a mi problema mental, a veces me identifico con la definición de trastorno bipolar porque es una expresión que se volvió corriente, porque ya muchos hablan de esta, pero maníaco depresión va mas con lo que me pasa, pues su nombre describe claramente los estados a que estoy sometido cuando entro en estados de desbalances.

Pienso que la nueva definición de trastorno bipolar tiene sus efectos positivos, pues al dar un nombre no tan brusco, puede ayudar a disminuir la estigmatización que se tiene con este problema mental. Sin embargo, esta nueva forma de etiquetar una serie de actuaciones de personas que se puede decir están fuera del funcionamiento normalmente aceptado por la sociedad, tiene sus efectos negativos, principalmente porque permite crecer de forma artificial, una denominación que tiene su marca sobre las personas; porque además se hace principalmente con el fin de medicalizar en exceso y de pronto sin necesidad, a personas que no sufren de un problema mental tan grave como el mío y lo más seguro es que no necesitasen tomar tantas medicinas o alguna medicina.

Según estudios estadísticos realizados en países del primer mundo, con el cambio de definición de los términos (de maníaco depresivo a bipolar), se pasó de una afectación de menos del 1% en el caso del trastorno maníaco depresivo a un 24% o mas y creciendo, para el trastorno bipolar en sus diferentes modalidades.

Soy de la opinión que no se debería tomar tantas medicinas, para los problemas mentales o problemas de adaptación social, ataques de locura o como quiera que se denomine a los desbalances mentales que tenemos, que hacen que en algunos momentos nos comportemos fuera de lo normalmente aceptado, bien sea que la causa sea un problema intrínseco causado por un desbalance interno (teoría del desbalance químico), o porque sea una característica de nuestro comportamiento (teoría de la antipsiquiatría), pero actuamos de forma no tan normal o como lo conocen muchos que no se interesan en problemas de la mente, actuamos como personas locas en determinados momentos.

Sobre que no se debería tomar tantas medicinas, existen médicos que no están de acuerdo en que se deba tomar medicinas de por vida, después de haber sufrido episodios de problemas mentales, entre ellos esta la Dra Moncrieff la cual publicó en su blog el 2 de marzo de 2016 que en el Reino Unido se inició un estudio para determinar que pasa con los pacientes a los que se les reduce o suprime los antipisicóticos, como tratamiento de mantenimiento a pacientes que han tenido uno o varios episodios psicóticos y dentro de esta clasificación estamos los maníaco depresivos o bipolares I.

Aunque no vivo en los Estados Unidos, lo que se define en mi país al estar bajo su influencia, en cuanto a la regulación de la medicina para los trastornos mentales, se hace con base en lo que defina allá.

Muchos de los protocolos de atención que usan los psiquiatras en mi país, se basan en los manuales de diagnóstico desarrollados por la Asociación de Psiquiatras de los Estados Unidos (APA); lo que está haciendo dicha entidad con las nuevas definiciones para el trastorno bipolar, al incluir solo la posibilidad de episodios psicóticas (no como algo distintivo y definitorio, que si lo es para la definición de trastorno maníaco depresivo), es crear la impresión de que este es un asunto muy serio; al mismo tiempo arreglándoselas para aumentar la cantidad de posibles pacientes, extendiendo la red de diagnóstico, al poder incluir en este diagnóstico a personas con problemas mentales relativamente leves.

Lo que se busca con lo que se dice en el párrafo anterior, es poder recetar legalmente antipsicóticos a personas que no han tenidos episodios de psicosis (yo llamo a esto un contrasentido), antes de definirse la nueva etiqueta de trastorno bipolar una persona solo era diagnosticada como maniaco depresiva, si había tenido un episodio psicótico fuerte, de resto no tenía un diagnóstico que lo asimilara a este grupo, al cambiar la definición a trastorno bipolar se ampliaron las posibilidades de asimilarse a este grupo de pacientes afectados por problemas mentales similares, sin embargo, lo que se hizo es empezar a tratar a pacientes que no tenían un problema mental tan grave (maniaco depresión), con medicinas muy agresivas como son los antipsicóticos, que si se mira bien es un contrasentido, pero este había quedado legalizado.

En la evolución de los conceptos de la psiquiatría: Se pasó de una definición muy cruda, pero a la vez muy concreta para definir un problema mental, que es el denominado anteriormente como trastorno maníaco depresivo, pasando a algo más bien vago y que puede dar cabida a muchos más pacientes que la definición más antigua, como es la nueva definición de trastorno bipolar.

Correlacionando lo que me ha afectado y he sentido, con las definiciones antiguas y más modernas de problemas mentales, lo que me afecta cuadra con la definición más clásica de trastorno maníaco depresivo, que es lo que seguramente me diagnosticaron en el momento en que entre en un estado comúnmente llamado de locura o médicamente denominado estado psicótico, por allá a principios de los 80 y de acuerdo con las nuevas definiciones dadas por la psiquiatría moderna que surgieron en la década de los 90, sufro de un trastorno bipolar del tipo I.

La antipsiquiatría y aún algunos psiquiatras plantean respecto a los problemas mentales, "que estos no pueden definirse como enfermedades mentales, porque la gente es compleja y diversa, por lo que los problemas encontrados en el transcurrir por la vida también son complejos y diversos. Algunos de los problemas a que se enfrentan las personas son relativamente menores y fáciles de tratar. Otros pueden ser realmente abrumadores. Algunos son de hecho problemas médicos y requieren ayuda médica. Otros, simplemente, no lo son. La mayoría de las actualmente llamadas enfermedades mentales, son básicamente problemas de conducta personal y no requieren fármacos. La medicalización de los problemas humanos de la vida es tan falsa, como las antiguas teorías del flogisto o la brujería. Las drogas (medicinas recetadas por psiquiatras, el alcohol o los psicotrópicos ilegales pero de fácil consecución) no son una solución eficaz a los problemas de la vida".

Aunque no estoy 100% de acuerdo con la antipsiquiatría, estoy de acuerdo con el anterior planteamiento y con base en lo que he vivido me inclino por pensar que lo mío no es un problema menor, que requiere de pronto de ayuda externa y del uso de químicos, pero en este momento no se tiene un protocolo científicamente probado y claro para mi tratamiento y lo que hago es con base en lo vivido: He definido mi forma de tratarme, tratando de estar un máximo de tiempo libre de sustancias externas toxicas pero de pronto necesarias en algunos momentos.

Resultado de imagen para Trastorno bipolar o maníaco depresión

Bien sea que realmente no tenga ninguna enfermedad y solo sea un problema de adaptación pero he sufrido por comportamientos que he tenido, que no son muy comunes, que no están bien vistos, que han afectado a otros y a mí mismo, por lo que he necesitado de algo que me ayude a corregirlos, en algunas oportunidades, ese algo que ha sido llamado como se quiera: Medicinas, drogas, psicofármacos o psicoactivos, han hecho que me pueda sentir mejor de ciertas características de mi comportamiento y que actué más normalmente ante la sociedad, pero sin excluir sus efectos malucos.

En mi caso creo que si tengo un problema mental, que se puede decir grave, que necesito ayuda externa y tomar fuertes psicofármacos en los episodios de crisis, que afortunadamente han sido muy pocos, sin embargo, he sentido también que he podido vivir relativamente bien, sin tomar medicinas cuando tengo periodos de estabilidad emocional, que es la mayor parte del tiempo o tomando un mínimo de estas cuando tengo desbalances leves para evitar llegar a una crisis.