Loco o bipolar

Diario de una persona que a los 16 de pronto enloqueció, luego a los 40 cree descubrir que es bipolar y en este momento con casi medio siglo en este mundo, no tiene claro que es lo que tiene.

martes, 10 de marzo de 2015

Cambios de mi perspectiva ante los trastornos mentales y mi problema mental

Estuve leyendo hace ya algunos días varios artículos de la Dra Joanna Moncreff donde plantea el engaño que nos ha hecho la industria farmacéutica moderna, la cual ha creado una variedad de enfermedades mentales para poder vender la cura a ellas y llenarse de dinero y para la cual no tienen importancia las dolencias mentales de personas que realmente pueden tener unos trastornos mentales claros, pero que son desde el punto de vista numérico muy pequeños y poco interesantes desde el punto de vista de posibilidad de negocio. También estuve leyendo el libro: "La invención de trastornos mentales" escrito por Héctor González Pardo y Marino Pérez Alvarez cuyo tema es “el desenmascaramiento de prácticas clínicas, tanto de la psiquiatría como de la psicología, por medio de las cuales se inventan trastornos mentales”. En resumen es que en estos escritos encuentro que la psiquiatría y psicología actual en general están mas interesadas en mantener un negocio que en la salud mental de las personas.

Como he venido diciendo en diferentes post de este blog, defino que tengo: Sentimientos encontrados, los que me hacen sentir emociones que muchas veces no están relacionadas con lo que mi entorno me ofrece.  Para ilustrar lo que digo, puedo sentirme eufórico y bastante alegre, después de haber tenido una gran perdida sentimental o personal como por ejemplo ser despedido de un empleo; como también sentir una gran tristeza lo que comúnmente se llama depresión, a pesar de haber logrado un objetivo importante en la vida, que para otra persona podría ser claramente un motivo para estar feliz.

Que esta situación se deba a que sufro de una enfermedad o de un trastorno o como se pueda llamar, es algo que no se tiene claro y mas cuando la literatura al respecto ofrece opiniones contradictorias. Trato de guiarme por lo que siento y por las experiencias que he tenido, pero mis apreciaciones muchas veces van en contra-vía a lo que se afirma en mucho de lo que he podido encontrar en la red, como artículos médicos que dicen tener argumentaciones y sustentos fuertes, basados en teorías manejadas por muchas personas y que estarían soportadas por evidencias médicas. Sin embargo en el libro de González y Pérez mencionado se dice entre otras cosas que: “Los trastornos mentales" lejos de ser las supuestas entidades naturales de base biológica que buena parte de la psiquiatría actual pretende hacer creer, serían entidades construidas de carácter histórico social, mas sujetas a los vaivenes de la vida que a los desequilibrios neuroquímicos, en resumen son mas del orden de los problemas de la vida, que de la biología y mas de la persona que de su cerebro.

En el año de 1983 cuando tenía 16 años, sufrí de una crisis mental la cual me llevó a actuar de forma poco lógica, lo que para el común de las personas, se puede decir que llegué a un estado de locura o de desequilibrio mental, mis razonamientos eran bastante confusos y aunque para mi significaron en esos días, que había encontrado la explicación a todos los interrogantes filosóficos, para las demás personas eran unos razonamientos absurdos o mejor dicho eran idioteces.

Al llegar a este estado de desorden en mis actuaciones, como opción para remediar la situación fui remitido donde un psiquiatra, el cual ordenó se me internara en un centro para personas con desordenes mentales, que en esos días se le llamaba clínica de reposo, para no llamarla como el común de las personas conocen como manicomio.

Allí después de varias semanas de tratamiento, con base en fuertes medicinas que me mantenían como dormido o como denomino yo: Como un zombie, fui poco a poco volviendo a razonar y actuar como la mayoría de las personas a partir de lo cual fui dado de alta y regresé a mi cotidianidad, con la prescripción de una gran cantidad y variedad de medicinas que me afectaban en la forma de sentir como también físicamente.

El doctor que me atendió me dijo una frase que siempre martilla mi mente, "estas enfermo y debes tomar medicamentos para el cerebro por el resto de tu vida", por  varios meses de pronto cerca del año, pero no mas de ahí, cumplí con las prescripciones y acudí a los controles rutinarios, pero debido a que me sentía muy mal, no se si por los efectos primarios y secundarios de las drogas psiquiátricas o porque había mutado a un sentimiento de depresión profundo, tome la determinación de dejar de tajo todo lo que se me había recetado y trate de vivir mi vida sin medicamentos para la cabeza.

Para mi había pasado por una gran mala experiencia, pero decidí que debía continuar con mi vida y de ser posible hacer realidad los sueños que tenia de niño y de adolescente, aunque pensaba que de pronto podía enloquecerme de nuevo o incluso que existía la posibilidad de llegar a un estado de locura irremediable.

Durante mucho tiempo conviví con ciertos desbalances mentales sin darme cuenta que los tenía, o mas bien sabiendo que padecía de algo, pero tratando de no darle mucha importancia, por lo que no me atormentaba demasiado por ello.

Creo que después de varios años de pronto unos 10, dentro de lo que recuerdo no sentí desbalances fuertes, aunque de pronto recuerdo que tenía periodos donde estaba lo que se puede denominar deprimido, como también de ciertos periodos en que hacía cosas de forma apresurada e impulsiva, que después analizaba que no habían sido muy convenientes lo que se puede denominar como periodos de hipomanía.

A pesar del episodio de locura sufrido, pude volver a tener una vida dentro de lo que se puede decir normal o promedio, pude realizar y terminar estudios universitarios y me gradué para el año de 1991.

Después entre a trabajar en una empresa, desempeñándome en mi campo profesional con unos buenos ingresos, lo cual me permitió hacer una nueva familia al lado de mi esposa y mis dos hijos.

Posteriormente no tengo bien claro la fecha pero fue hacia el año de 1995 o de pronto un año o dos mas vine a tener otra crisis no tan fuerte como la primera, cuyos síntomas fueron similares a los que tuve antes de entrar en mi crisis mayor, al sentir que me acercaba a unos sentimientos que para mi eran hacia un estado de locura, al cual no quería llegar, por lo que decidí acudir donde otro médico que me ayudara con mi problema y me permitiera volver a una normalidad, volví de nuevo a tratamiento esta vez con un protocolo dual de psicoterapia y de drogas psiquiátricas, que me permitieron de nuevo volver a una situación normal, a pesar que de nuevo este médico no me dijo que dejara las drogas psiquiátricas, de nuevo las descontinué y no volví a a su consultorio.

Ya hace relativamente pocos años, estaría hablando del año 2007 aproximadamente cuando llegué a mis 40, que empecé de nuevo a sufrir de altibajos emocionales de intensidad media que se iban incrementando, asemejándose a lo que sentí en mi crisis mayor, de nuevo pensé en acudir a pedir ayuda médica, pero como ese momento coincidió con la disponibilidad y popularidad aquí en mi país de un nuevo medio de información como es la red, antes de pedir esa ayuda  decidí buscar el nombre a mi problema mental, adquirir un conocimiento sobre él, ya que en todo el tiempo que llevaba viendo médicos psiquiatras, nunca se me había hecho claridad respecto, descubrí tanto paginas web como también blogs, foros y algunos artículos científicos que se publicaban para no científicos, de muchos temas relacionados con problemas mentales, por lo que me dedique a buscar y leer mucho, para correlacionar lo que había sentido en mi crisis y en mis desbalances, con lo que otros habían sentido y con las clasificaciones que habían hecho otras personas para este tipo de sentimientos.

Vine a encontrar que de acuerdo con muchos sitios de la red, tanto desde el punto de vista de los pacientes, como del lado médico, que lo que yo había sentido y que venía sintiendo se correspondía con lo que en un tiempo anterior se llegó a llamar psicosis maníaco depresiva, que a partir de estos últimos 20 años se le había dado un nuevo nombre que era el de trastorno bipolar, el cual tenía varias subdivisiones de acuerdo con la severidad de los síntomas, que para mi caso era el de tipo I, que implicaba el haber llegado a un estado de desorden mental agudo, de locura temporal, de delirio o como de acuerdo a los términos psiquiátricos del momento un estado psicótico,  aunque siempre había pensado que podía tener una enfermedad muy grave, que podría llevarme tarde o temprano a una locura total y perderme para este mundo; para mi consuelo según lo que encontré en la red sobre esta situación, se afirma que es poco probable que se de, sobre todo en el presente o futuro cercano.

La información que encontré me hizo sentir un poco de tranquilidad, pues pude saber que a pesar de padecer un trastorno mental, según lo que se decía, este no era tan grave ni catastrófico, que se puede vivir con él, de forma parecida a una persona que no la tenga, luego de esto traté de seguir mi ritmo de vida sin tomar medicamentos, pues siempre que iniciaba un tratamiento me mejoraba, pero no lograba soportar los efectos secundarios de los medicamentos y volvía a dejarlos.

Los artículos que eran del corte de la psiquiatría actual, hablaban de que la única forma de estar bien y de poder desempeñarse de forma adecuada era la prescripción de medicamentos, muchas de las entradas de Internet tenían publicidad de ciertos medicamentos con marcas comerciales, los cuales se deberían tomar de forma constante, es decir, estar medicado de por vida, que era lo mismo que me dijo el primer psiquiatra que me trató.

Siempre he tenido la impresión que en mucha de la información que se da por Internet hay un interés comercial y vine a saber que los medicamentos nuevos que se mencionaban eran de unos costos elevadísimos, que para mi caso y mi fortuna no tuve acceso a ellos en ningún momento, porque mi sistema de salud no los prescribe debido a su precio y mas bien prescribe drogas genéricas, que son las que llevan mucho tiempo recetándose y no pagan por las patentes, que de acuerdo con lo que vengo leyendo últimamente pueden ser las mejores en este momento, sin ser las ideales, las cuales hasta ahora no se han encontrado, como tampoco se están buscando.

También he encontrado opiniones del algunos médicos que trabajaron o estuvieron bajo la influencia de los fabricantes de medicinas como el Dr Peter Gotzsche donde en otras cosas dice que: "Los fármacos psicotrópicos causan muchos daños y algunos de los peores suceden cuando los pacientes tratan de suspenderlos, generalmente empeorando su estado. Sus médicos habitualmente les dicen que esto se debe a que aún requieren el fármaco. En realidad lo que muchos pacientes experimentan al tratar de suspender estos fármacos son síntomas de abstinencia. Ellos se han hecho dependientes de los medicamentos, sin embargo los psiquiatras generalmente niegan este hecho"

Participé en foros con otros afectados de problemas parecidos y encontraba que en la mayoría de ellos las personas aceptaban y daban por hecho que la única opción era estar medicado a pesar que en general se decían libres de los síntomas mas fuertes de los problemas mentales, pero decían no sentirse bien del todo.

Leí varios blogs de personas que habían entrado en fuertes estados psicóticos o en fuertes estados de depresión donde narraban cuestiones bastante escabrosas o historias que rayaban en el limite de la realidad y de un estado de desorden de ideas, en esos días se encontraban fácilmente este tipo de entradas, últimamente es difícil para mi dar con este tipo de blogs. no se si por la censura que se pueda estar haciendo en la red o porque las personas con estas alteraciones, ya no acuden a este medio para publicar estas situaciones, las entradas que leí en esos días ya no se pueden encontrar en linea, porque fueron eliminadas y sus autores no siguieron escribiendo y/o mutaron o cambiaron sus blogs, a pesar que siempre se publicaba con perfiles anónimos.

También encontré otro tipo de blogs donde se hablaba de las experiencias traumáticas pero no desde un punto de vista tan fuerte, ni tan crudo, este tipo de blogs ha ido evolucionando poco a poco y muchos de estos blogs todavía están vigentes, se actualizan y algunos están en los enlaces de este blog.

Pude identificarme con los blogueros que escribían los mas crudos relatos, los cuales narraban historias similares o de un estilo a lo que pude haber sufrido en mi mas fuerte crisis, como también de los blogueros que hablaban de sus experiencias de un punto de vista mas suave, los cuales se clasificaban todos como bipolares, por lo tanto decidí que yo también encajaba en esta definición, me etiqueté entonces como bipolar y comencé también con mi propio blog.

Pasó un cierto tiempo de estar en este mundo de las redes y de compartir mi experiencia por este medio, antes de decidir acudir nuevamente donde un psiquiatra, porque para mi forma de ver las cosas guardaba la esperanza de que era posible que pudiera seguir mi vida sin tener que tomar tanta medicina, dentro de lo que había concluido para mi caso y que pude encontrar también en la Internet era que regular el sueño es uno de los factores mas importantes, Las veces que había tenido crisis de manía (en mi caso no he tenido una crisis depresiva si no he tenido antes una crisis de manía) empiezo con un insomnio que va aumentando paulatinamente al igual que aumentan el sentimiento de manía y que si se para el insomnio los síntomas de manía retroceden. Para tratar de controlar mis desbalances ensaye  algunos compuestos naturales pero no lograba sentirme estable ni bien por mucho tiempo, también acudía a un somnífero que me ayuda a dormir, quizá es el único medicamento que he soportado, porque una vez que superaba el insomnio lo dejaba y volvía a dormir normalmente.

Pero los fuertes desbalances que venía sintiendo, me estaban ya causando muchos problemas personales, por lo que decidí de nuevo volver a consulta, esta vez acudí estando en un periodo de eutimia, pero después de haber sufrido desbalances que me habían hecho sentir realmente mal, cuando le narre mis síntomas al médico, de una vez me clasificó como paciente que sufre de trastorno bipolar y como siempre se me dijo que debía tomar medicinas de forma constante para estar mejor, de nuevo volví a estar medicado y convencido que esta era la alternativa a tomar, comencé esta vez con unas medicinas que no me hacían sentir tan mal, como las que tomé en las dos oportunidades anteriores, por lo que acepté la situación y estuve muy juicioso durante varios años, además que no se si por el efecto de estas medicinas o por la evolución normal de mi enfermedad, que vine a sentir que sufría de menos desbalances, que estos eran mas suaves o que si trataba de desbalancearme volvía fácilmente a un estado equilibrado.

Después de pasar unos 6 meses tomando la medicación llegué a una situación donde aunque no me consideraba curado del todo, si me sentía bastante tranquilo, en ese momento pensaba que era una lástima que para encontrar un tratamiento que me aliviara sin causarme mayores efectos secundarios pasara tanto tiempo, que había sufrido mucho sin necesidad, por causa de los tratamientos anteriores o por estar sin tratamiento, pues mi vida aunque no ha sido mala del todo, si se vio muy afectada por los desbalances que que sufro.

Tome juiciosamente durante unos 3 o 4 años mi medicación, la cual era solo de control, además consistía en un solo compuesto, que era un genérico cuyo costo se puede decir que era casi cero, (según mis cálculos el costo mensual de mi prescripción según el precio en la calle del medicamento era de unos 10 dolares mensuales, considero que para mi sistema de salud debía ser mucho  menos).

Hace aproximadamente un año tuve una crisis de salud inquietante, la cual pienso, pero no puedo asegurar del todo, se debió a un efecto secundario dañino de la droga psiquiátrica que venía tomando, no fue una situación clara, pero al parecer tuve una inflamación del hígado y problemas en los riñones, que me tuvieron una semana enfermo sin poder comer casi nada, con unos dolores abdominales fuertes que me duraron algo mas de una semana de lo cual me mejore mas bien espontáneamente, después de perder de unos 10 a 15 kilos de peso, a raíz de esta situación suspendí por unos días el medicamento de control para mi trastorno mental, luego lo tome por algunos días de forma intermitente y a menor dosis, hasta que decidí suspenderlo.

Es de anotar que los desbalances mas fuertes ya habían cedido, bien gracias a los medicamentos o a la evolución de mi problema, aunque la dolencia sufrida fue el punto de partida para suspender el medicamento de control diario, también estaba el hecho que he sido renuente a tomar tanta pastilla a toda hora y puede haber sido mas bien una disculpa, adicional a esto empecé a encontrar nueva información para mi, aunque no es nueva en la red que criticaba fuertemente la medicación psiquiátrica, pero sin llegar a los extremos que encontré desde un principio en las cuales se critica fuertemente la psiquiatría, niega toda utilidad, pero da como alternativa una opción espiritual promovida por grupos religiosos y seudocientíficos muchos de ellos afines a la cienciología, aunque las denuncias que hacen son claras y considero pueden ser reales la alternativa que proponen para mi forma de ver las cosas seria pasar de un del engaño de unos medicamentos que no son tan eficientes, al engaño basado en idealizaciones abstractas de la realidad material, lo cual para mi mi no es solución del problema pues soy materialista y no creo en el mas allá, solo creo en el aquí en el ahora.

Encontré entonces información acorde con mi forma de apreciar las cosas, de psiquiatras con experiencia en el tratamiento de pacientes de una forma mas humana y no apegados a criterios mercantilistas, que plantean que la psiquiatría esta en pañales, que se tienen muy pocas herramientas útiles para tratar los problemas mentales, sobre todo para los mas graves como en el caso de la esquizofrenia, plantea que muchos de los problemas mentales pueden deberse a problemas de la vida diaria que han sido aumentados y catalogados como enfermedades que no existen en concreto, a pesar de que se afirma tener un conocimiento científico desde el punto de vista fisiológico sobre el funcionamiento de los medicamentos psiquiátricos, esta situación es falsa y lo que se ha hecho es crear una realidad basada en mentiras que se repiten muchas veces y por muchas personas que se propagan de forma constante en los medios modernos de información entre los cuales ya se tiene la internet además de los medios impresos, la radio, el cine y la televisión.

No hace mucho tiempo encontré un artículo del periodista Robert Whitaker, quien es un crítico de como viene siendo utilizada la psiquiatría en los Estados Unidos, con fines poco loables, donde plantea que la estructura de esta rama de la medicina ha sido controlada en los últimos 35 años por la APA (Asociación de Psiquiatras de los Estados Unidos) que junto con las principales multinacionales producturas de medicamentos han creado una "economía de influencia", que consiste en crear "incentivos", para los comportamientos de los miembros de la institución, que pueden ir en contra de principios morales, pero que sirven a fines económicos (que aunque no son éticos, se consideran legales); esta situación se vislumbra principalmente en dos aspectos: El primero es el pago indirecto a los psiquiatras y a su gremio (APA) por parte de las multinacionales de medicamentos para que trabajen por sus fines, entonces se patrocina a los psiquiatras para que dicten conferencias en seminarios y son contratados para que sean asesores y consultores de las empresas, a cambio de recetar y promocionar los medicamentos que fabrican las empresas; la segunda es que se obtuvo la autoridad ante la sociedad por parte de una asociación (la APA), para toda una rama de la medicina, la cual le permitió volverse en la autoridad ante la sociedad en tres dominios: el diagnóstico de los trastornos psiquiátricos, la investigación sobre sus causas biológicas y los tratamientos farmacológicos. Por lo tanto, desde una perspectiva de alianza, tenía una necesidad de informar al público de que sus diagnósticos eran válidos, que su investigación estaba produciendo una comprensión de la biología de los trastornos psiquiátricos, y que sus medicamentos eran tratamientos seguros y altamente eficaces para este tipo de problemas. Por otra parte, a diferencia de muchas especialidades médicas, la psiquiatría tiene que competir por los pacientes con otros actores del mercado (guías espirituales, psicólogos, trabajadores sociales, etc.), y por lo tanto se podría decir que tiene una necesidad particularmente pronunciada de proteger los intereses de gremio que le permitan prosperar en este mercado.

Por lo tanto gran parte de la psiquiatría en los Estados Unidos ha funcionado estos últimos años dentro de un sistema de corrupción institucional que privilegia los intereses de las empresas farmacéuticas o los  intereses gremiales de los psiquiatras, por encima del bienestar de los pacientes. La presentación de este comportamiento de manera histórica se extiende por mas de tres décadas y se manifiesta en diversas actividades de la psiquiatría y también se hace muy claro que este comportamiento corrupto, dentro de la institución, se convirtió en la norma.

A pesar que vivo en un país distinto a los Estados Unidos, esta situación afecta tambien a lo que pasa en mi entorno, pues como potencia mundial la influencia que ejerce en los diferentes aspectos de la sociedad afecta a muchos paises y en lo que respecta a medicamentos, lidera la producción y el comercio de estos a nivel global.

En este momento estoy en un dilema, siento que mi situación es buena, que he podido sobrevivir a un entorno negativo a pesar que sufro de un trastorno mental que se que sufro y que para mi es real, pero he sido engañado por la psiquiatría moderna de corte mercantilista, he encontrado que de pronto los medicamentos pueden ayudar a tratar ciertos trastornos, pero que no existe un buen desarrollo científico al respecto y no se esta avanzando, pues los esfuerzos se están canalizando sobre falsas situaciones, porque lo que se quiere es ganar dinero, mantener una industria que se basa crear y curar falsas enfermedades, donde los realmente enfermos no importan, pues constituyen una minoría dentro del nicho de mercado actual por lo que no representan posibilidades de negocios lucrativos.

Dentro de las conclusiones que he podido sacar entre lo que he sentido y lo que he encontrado en muchos de los planteamientos de psiquiatras que pienso son de corte humano, es que para problemas mentales como los que me afectan existe una forma de atacarlos que puede ser un manejo farmacológico para los estados extremos y cuya utilidad no esta demostrada para prevenir nuevas crisis, las cuales lo mas probable es que se sigan presentando se tome o no medicamentos, que para el manejo del día a día de estos trastornos lo mas probable es que sea mas dañino tomar medicamentos, que puede ayudar mas tener un buen entorno y unas condiciones sociales y familiares positivas, que los trastornos seguirán su curso pudiendo empeorar o mejorar, pero en este momento no se tiene un protocolo médico comprobado, para controlar realmente la situación, aunque se afirme por muchos lo contrario.

Pienso que el hecho de que no este perdido para este mundo, no se debe a los medicamentos que he tomado, que de pronto me han dado alivio en situaciones extremas, sino a que he podido contar con personas que me acompañan y que han sido mi apoyo, que han podido seguir conmigo a pesar que he actuado de forma anormal y que les he afectado, también que afortunadamente el curso de mi trastorno no ha sido  tan grave que no me han llevado a convertirme en una persona con unas capacidades mentales fuertemente disminuidas, por lo que puedo comportarme y estar en esta sociedad como una persona que se considera normal o promedio.

miércoles, 4 de marzo de 2015

¿Son los trastornos mentales una invención?

Estuve leyendo el libro: "La invención de trastornos mentales", que logré descargar gratuitamente por internet, cuyo tema es “el desenmascaramiento de prácticas clínicas, tanto de la psiquiatría como de la psicología, por medio de las cuales se inventan trastornos mentales” donde los autores: Héctor González Pardo y Marino Pérez Alvarez, plantean que la forma como se vienen manejando los problemas mentales de las personas no es la mas adecuada, sobre todo porque se viene manejando un esquema de marketing de los medicamentos denominados psicofármacos, los cuales para poder venderse se les crea un nicho de mercado con base en definiciones de problemas mentales (lo que ellos denominan la invención de trastornos mentales) los cuales inicialmente no son bien claros, pero que después con el tiempo y con base en la manipulación de la información por parte de los medios de información, como de también de integrantes de la comunidad médica y de estrategias comerciales, son aparentemente muy concisos y claros y permiten vender los medicamentos que los curan en grandes cantidades. En resumen la psiquiatría y psicología actual en general están mas interesadas en mantener un negocio que en la salud mental de las personas.

Como he venido diciendo en diferentes post de este blog, defino que tengo: Sentimientos encontrados, los que me hacen sentir emociones que muchas veces no están relacionadas con lo que mi entorno me ofrece.  Para ilustrar lo que digo, puedo sentirme eufórico y bastante alegre, después de haber tenido una gran perdida sentimental o personal como por ejemplo ser despedido de un empleo; como también sentir una gran tristeza lo que comúnmente se llama depresión, a pesar de haber logrado un objetivo importante en la vida, que para otra persona podría ser claramente un motivo para estar feliz.

Que esta situación se deba a que sufro de una enfermedad o de un trastorno o como se pueda llamar, es algo que no se tiene bien claro y mas cuando la literatura al respecto ofrece opiniones contradictorias. Trato de guiarme por lo que siento y por las experiencias que he tenido, pero mis apreciaciones muchas veces van en contra-vía a lo que se afirma en mucho de lo que he podido encontrar en la red, como artículos médicos que dicen tener argumentaciones y sustentos fuertes, basados en teorías manejadas por muchas personas y que estarían soportadas por evidencias médicas. Sin embargo, en el libro mencionado se dice entre otras cosas que: “Los <<trastornos mentales>>, lejos de ser las supuestas entidades naturales de base biológica que buena parte de la psiquiatría actual pretende hacer creer, serían entidades construidas de carácter histórico social,mas sujetas a los vaivenes de la vida que a los desequilibrios neuroquímicos, en resumen son mas del orden de los problemas de la vida que de la biología y mas de la persona que de su cerebro”

Este libro como otros y otros artículos a los que me he dedicado a buscar y leer, plantea una visión diametralmente opuesta a la mas generalizada que es la planteada por la psiquiatría actual.  Aquí se hace una negación de las teorías vigentes, que se dicen son de base científica, sobre que los problemas mentales se deben a ciertos desequilibrios neuroquímicos, que según la comunidad psiquiátrica actual están bien explicados, son claros y definidos, y que para los autores de libro son manipulaciones de información que se han hecho con el fin de poder vender drogas legalmente.

Plantea que las drogas psiquiátricas actuales no son descubrimientos científicos si no el fruto de peligrosos experimentos aleatorios, o de hallazgos accidentales.

Esta lectura del libro de González y Pérez junto con las que últimamente he realizado, me tienen realmente inquieto y algo desconcertado, ya que son una visión completamente diferente a lo que se encuentra mas a menudo por internet.