Loco o bipolar

Diario de una persona que a los 16 de pronto enloqueció, luego a los 40 cree descubrir que es bipolar y en este momento con casi medio siglo en este mundo, no tiene claro que es lo que tiene.

jueves, 13 de febrero de 2014

Cuando era bipolar y no lo sabía.

He leído bastante respecto a la bipolaridad en los niños y casi siempre se encuentra lo mismo, cuando se trata de definirlo:  Se dice que son niños demasiado inquietos, que no se concentran, inestables emocionalmente, en una pagina web encontré una definición que trascribo textualmente la cual no comparto: " el trastorno bipolar en los niños deteriora considerablemente la capacidad funcional en el colegio y las relaciones con los compañeros y la familia. Muchos niños con trastorno bipolar tienen discapacidades simultáneas y una baja autoestima."



Sin embargo, mi caso y de pronto otros, que son poco reseñados, sobre los cuales he encontrado en algunos textos: Se habla de todo lo contrario, sobre personas que son bipolares ahora; pero, en su niñez fueron muy diferentes a lo que se define ahora como los síntomas de un niño con trastorno bipolar.

En mi niñez fui muy estable, mas bien introvertido no era lo que se dice demasiado inquieto, tenía una buena autoestima y no se me dificultaba concentrarme, la descripción de como fui en esos días puede estar en el lado contrario, poseía un don de aprendizaje el cual me permitía rendir a un máximo académico, con un mínimo de esfuerzo, con solo leer una vez un texto o si el profesor era bueno y explicaba muy bien el tema, era suficiente para grabarlo, muchas veces sin tomar buenas anotaciones, para posteriormente sacar las máximas calificaciones.

Aunque considero que cuando niño no fui lo que se dice un alumno problemático, si fui bastante crítico en mis apreciaciones, lo que me llevo a tener problemas leves con algunos profesores, los malos, que afortunadamente para mi, eran pocos en el colegio donde estudiaba, porque muchas veces adelantaba o profundizaba en el tema a tratar y desde muy corta edad me atrevía a contradecirlos.

En el colegio solo tuve inconvenientes algo fuertes en las clases de religión, que no pasaron de esta materia como tal, pues mi colegio era laico y los problemas con la religión como materia solo se suscribieron a esta asignatura, como es un tema que para mi no posee una base concreta, llegar a unas conclusiones claras no me eran aceptables a mi edad juvenil, esta situación la superé gracias a mi padre que me hizo ver que no ganaba nada al respecto contradiciendo a los demás, algo que también tuvo que hacer él y de una forma mas violenta en su época, ya que lo que yo hacia no era tan horrible en la época que me toco (años 1980s), pero si lo era en los años de su niñez y juventud (1940 a 1950), me recomendó que viera la religión como parte de la literatura, como una base de historias antiguas muchas ficticias, sobre las cuales se basaban muchas personas modernas para actuar y que aunque para mi parecer estaban equivocadas, debía dejar y respetar que creyeran, porque eso es la libertad de culto, que se debe ser flexible en esto, era mejor que llegar a los extremos que le toco vivir cuando la gente se mataba por sus convicciones políticas o religiosas.

Cuando comencé mis estudios superiores tenía una gran ilusión, porque sentía que podría ser un estudiante y un profesional aventajado, debido a mi buena capacidad de aprendizaje y de desempeño académico, sin embargo, una crisis de trastorno bipolar fuerte cambio esta situación.

Cuando estaba estudiando el primer semestre de mis estudios superiores, fui fuertemente afectado por el trastorno bipolar, cuando sufrí un fuerte cuadro psicótico, que me llevó a tener alucinaciones y una desconexión completa con la realidad, me retire de la universidad y fui internado por algún tiempo en una institución de salud mental, donde fui recuperado para este mundo, sin embargo, no sin sufrir consecuencias, la principal, la perdida de mis grandes capacidades académicas las cuales hasta ahora no he podido recuperar.

En el video documental que realizó Stephen Fry para la BBC Stephen Fry - Trastorno Bipolar I Parte  y Stephen Fry - Trastorno Bipolar II Parte muestra en la parte final un caso de una mujer joven que cuando niña era muy similar a lo que yo fui y que precisamente después de sufrir un fuerte episodio de la enfermedad, perdió gran parte de las capacidades académicas sufriendo un trauma grande por esta situación bien difícil de superar.




Para mi fue un golpe muy duro, pasar de ser el mejor del curso en el primer semestre, a ser uno mas del montón: Que tiene que esforzarse y aun así repetir materias para poder continuar, logré superarlo creo yo, pienso que el hecho de no saber el tipo de enfermedad que tenía y lo grave que podía ser (aunque el psiquiatra que me trató, me dijo que estaba enfermo y que debía medicarme de por vida), en mi ser consciente ignoré este hecho y no me preocupe demasiado, trate se continuar con mi vida normalmente, de pronto de haber estado en esta época, al saber que tenía una enfermedad mental grave e incurable, con todas sus características, de pronto me hubiese dado mas duro y no hubiese podido terminar mis estudios superiores.

La afectación fuerte de mi enfermedad vino muchos años después mas o menos a eso de los 35 años cuando siendo profesional ya y con muy buen empleo, fui despedido pienso yo gracias a un ataque de mi enfermedad, es mas, solo cinco años después vine a saber que la sufría.

Pienso a veces que el hecho de saber que tienes una enfermedad grave, muchas veces afecta mas que tenerla.  En la antigüedad cuando no se sabía ni se había catalogado el trastorno bipolar las personas tenían que sobrevivir a ella y de pronto para algunos, les pudo afectar menos que lo que nos pasa ahora cuando se tiene demasiada información al respecto.

El hecho es que: Pude sobrevivir relativamente bien durante unos 20 años, sin tomar cócteles de medicamentos, sin tener crisis demasiado fuertes que me provocaran internarme en un hospital, pero si episodios de manía que me causaron problemas sentimentales y laborales.

Después de salir de las crisis fuertes pasaba esos días sin medicarme de forma constante y solo lo hacía cuando tenía de nuevo desbalances fuertes, me funcionó relativamente bien creo yo, mi caso en particular puede decirse que no fue tan fuerte, o que afortunadamente lo pude manejar sin tanto medicamento, porque se tienen referencias de personas que con casos similares al mío, tuvieron problemas graves, que no les permitió llevar una vida normal, o donde los desbalances del trastorno bipolar les llevo a situaciones extremas, que terminaron en la drogadiccion, alcoholismo o que pusieron fin a su vida por su propia mano.

A pesar de no saber que era lo que sufría precisamente, tenía lo que se dice un insight o un sentimiento profundo en el subconsciente, que me dice que sufría del cerebro, que debía tratar de no dejarme llevar a los extremos, descubrí y aplique este descubrimiento: Que lo que me controlaba básicamente era dormir bien y cuando no lo hacía tenía que tomar algo para regular el sueño, regulándolo mis emociones se regulaban también, logré creo un autocontrol de mis emociones, sin embargo, ahora que se que es lo que tengo, no me atrevo a dejarme ir sin el medicamento de control, que tomo como una muleta, el cual no puedo dejar a un lado porque me caería, claro que tengo para decir que esta muleta, hasta ahora, de pronto me ha ayudado a que no haya vuelto a tener episodios fuertes, solo algunos desbalances mas leves.